En caso de desastre lunar:

ImagenEl destino ha querido que los hombres que fueron a la Luna a explorar en paz, permanezcan allí para descansar en paz.

Estos hombres valientes, Neil Armstrong y Edwin Aldrin, saben que no tienen esperanza de rescate. Pero también saben que su sacrificio trae esperanza para la Humanidad.

Estos dos hombres van a entregar sus vidas en aras de la meta más noble del ser humano: la búsqueda de la verdad y el entendimiento.

Serán llorados por sus familiares y amigos; serán llorados por su nación; serán llorados por los pueblos del mundo; serán llorados por una Madre Tierra que se atrevió a enviar a sus hijos a lo desconocido.

En su exploración, hicieron que todas las personas del mundo se sintieran como una; en su sacrificio, ataron más fuertemente el lazo de hermandad entre los seres humanos.

Antiguamente, el ser humano miraba a las estrellas y veía a sus héroes en las constelaciones. Hoy hacemos lo mismo, pero nuestros héroes son hombres épicos de carne y hueso.

Seguirán otros, y seguro que encontrarán el camino de vuelta. No se puede detener la búsqueda del ser humano. Pero estos hombres fueron los primeros, y serán para siempre los primeros en nuestros corazones.

Porque de ahora en adelante, cada ser humano que mire a la Luna sabrá que hay un rincón de otro mundo que pertenece, para siempre, a la Humanidad.

ANTES DE LA COMPARECENCIA DEL PRESIDENTE:
El Presidente telefoneará a cada una de las futuras viudas.

TRAS LA COMPARECENCIA DEL PRESIDENTE, EL EL PUNTO EN QUE LA NASA CORTE LAS COMUNICACIONES CON LOS HOMBRES:
Un sacerdote oficiará la misma ceremonia que en un entierro en el mar, encomendando sus almas a “lo más profundo de las profundidades”, y concluirá con el Padre Nuestro.

Lo que acabáis de leer es mi traducción de un memorándum de julio de 1969, que el presidente Nixon tenía a mano por si el módulo lunar del Proyecto Apolo sufría algún percance en el despegue de regreso, que impidiera a sus tripulantes abandonar la superficie de la Luna y reunirse con el Módulo de Servicio. Nótese que, en la eventualidad prevista, Armstrong y Aldrin estarían vivos, pero sin esperanza de rescate. Se “cortarían las comunicaciones” con los hombres; y se especula que Armstrong y Aldrin podrían elegir entre esperar a morir por asfixia, o suicidarse (los astronautas insistieron en que no habían recibido instrucciones de ninguna clase al respecto). El memorándum fue descubierto en los archivos de la Administración Nixon poco antes del 30 aniversario de la primera expedición tripulada a la Luna, en 1999. Podéis encontrar un facsímil César Astudillo      2002-04-25 04:43 - antiguos

Comentarios

  1. Dagon, 2002-04-25 04:58:
    hay que estar preparado para todo…
    aunque resulta inquietante eso de “cortar la comunicacion” “suicidarse o morir de asfixia”....

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