Tiempo muerto (7 de 12) – El Coyote

ImagenLlevaba lloviendo desde bien entrada la mañana, era un día frío de otoño, los cristales empañados de vaho, contrastaban con el intenso calor del interior.

María, arrodillada delante de la chimenea, miraba absorta la sinuosa danza de las llamas.

Sus ojos húmedos, no parpadeaban, pero de ellos brotaban unas diminutas lágrimas que resbalaban con lentitud.

A su lado una pequeña caja de zapatos, aparecía abierta y vacía. El fuego cada vez más avivado iba apoderándose sin compasión de ese medio centenar de cartas que una a una, María había decidido sumergir en las tinieblas.

Matar las ilusiones, sueños y fantasías, las confidencias, los pensamientos más profundos y las más apasionadas declaraciones de amor eran su única finalidad tras la última misiva.

Hoy se casaba Eduardo y a María la hora para preparar la cena de su familia se le echaba encima.

César Astudillo      2002-10-29 07:58 - antiguos

Comentarios

  1. Anónimo Jr., 2002-10-29 08:13:
    Preciosa historia, muy bien narrada e introducida, incluso he tenido esa agradable sensación del calor del hogar en mi cara. Me ha recordado a uno de mis poemas preferidos “Donde quiera que estés” J.M.Serrat, pero creo que en tu caso particularizas el final, obligando hábilmente al lector a trasladarse a esa agria realidad.
  2. Jor, 2002-10-29 08:28:
    Me gusta como pintas el sentimiento de ella. La lluvia fuera, la chimenea dentro… hay un par de cosas que me chocan y están al principio y al final: “los cristales empañados de vaho, contrastaban con el intenso calor del interior”, entiendo que quieres decir que el vaho era un signo del contraste de temperatura entre el exterior de la casa y el calor de la habitación pero, según la concordancia de tu frase, dices que son los cristales los que contrastaban con el calor. Después me dejas intrigado con quien será esa familia de María: su marido e hijos? Sus padres? A veces dejar la narración en abierto es acertado, pero creo que aquí me gustaría que tu me enriquecieras la historia de María diciéndome si era una chica “pura” y romántica o si estaba teniendo una aventura. Bueno, creo que al final me gusta mas como esta. Así, abierto.
  3. El Coyote, 2002-10-29 08:43:
    Gracias por vuestros comentarios.
    Con el contraste de la temperatura entre el exterior y el interior, queria representar, que ese mismo contraste existia en el interior de Maria.
    El final, se ha quedado involuntariamente abierto porque para mi, estaba clarísimo. (Maria, con marido, hijos y una apasionante relación amorosa)
    Ahora me doy cuenta, con vuestros comentarios, que una cosa es lo que se da por hecho al escribir y tener la historia en la cabeza y otra lo que se puede interpretar al leer.
  4. Nauta, 2002-10-29 08:58:
    No se, a mí se me hace mas normal una jovencita a la que abandonan por otra que una mujer con marido e hijos.
    Ellos esperando la cena y ella frente a la chimenea rompiendo cartas de amor llorando… increible

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