¡Están locos estos occidentales! (tertulia)

ImagenEstamos de vuelta de las vacaciones de Semana Santa. Safiya Husani ha sido absuelta (¡Uff!), Ulisses me ha hecho sonreír con su divertido correo (que ahora mismo no tengo a mano para compartir con vosotros, pero paciencia), y en cuanto pueda iré metiendo mejoras en el sistema de comentarios. – Vamos con el tema de hoy. Anoche me acordé de un libro genial: Los Papalagi. Se trata de la descripción que el jefe samoano Tiuavii de Tiavea hizo de la civilización occidental tras un viaje a Nueva York que realizó a principios de siglo. Tras ver cómo nos complicamos la vida en comparación con los sabios y tranquilos samoanos, el señor Tiuavii llegó a la conclusión de que estamos de la olla. – ¿Seríais capaces de enumerar cosas en las que estamos de la olla los occidentales? Allá va la primera: “A diferencia de los humanos normales, los occidentales no dejan de mamar cuando se hacen adultos. Continúan el consumo de leche durante toda la vida, para lo que ordeñan millones de vacas y mantienen una prodigiosa y poderosísima industria láctea. Afortunadamente el organismo de la mayoría de los occidentales adultos tolera razonablemente la leche de vaca, cosa bastante infrecuente en otras variedades de la raza humana”.

¿Más?

César Astudillo      2002-04-01 06:33 - antiguos

Comentarios

  1. Outsider, 2002-04-01 06:48:
    Otra (a ver si nos animamos): Los occidentales han alcanzado altísimas cotas de virtualidad en el manejo de la riqueza. Tienen dinero (que representa riqueza), acciones (que representan la participación en sociedades que pueden generar riqueza), opciones sobre acciones (que representan el derecho a adquirir participación en sociedades en un momento del futuro y a cambio de un dinero determinado, independientemente de la valoración que dicha participación tenga en ese momento futuro), futuros (que representan una valoración de la evolución futura del dinero que se va a pagar por una riqueza determinada), préstamos a interés variable, seguros unit-linked, y multitud de otras formas de virtualidad de la riqueza, cuya intrincada recursividad es de una metafísica inabarcable.
  2. Outsider, 2002-04-01 07:03:
    Otra: Los occidentales están obsesionados con el crecimiento económico. Echan los muebles de su casa a la pira del bucle consumo-producción-consumo, hasta tal punto que casi todas y cada una de sus actividades diarias debe estar integrada en la cadena de valor de alguna empresa. Casi no quedan placeres sencillos que no estén contaminados.
  3. Earful, 2002-04-01 07:18:
    Esta idea está sacada de “El fin de la eternidad” de Asimov, pero me parece muy inspiradora… Allá va:

    Los occidentales son bastante ingenuos en la manera en la que eligen lo que compran y lo que consumen. Para hacerlo, se fijan en lo que opinan del producto ¡los mismos que lo han fabricado! Pero, ¿quién va a hablar mal de su propio producto? Y a esto le llaman “publicidad”... Con dos bongos… :)
  4. Cere, 2002-04-01 07:33:
    Otra: Trabajamos en trabajos que nos desagradan, para comprar cosas que no necesitamos para agradar a gente que no nos importa.

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