Bellas toponimias extrañas

ImagenTras un largo viaje desde la base del Ejército Español en Isla Decepción, había llegado a mi destino. Ante mí se extendía el Valle Prohibido, llamado así por la morrena que, situada en la boca del glaciar, impide un acceso fácil. La emoción provocó unas pequeñas descargas en mi Globo Pálido que hicieron temblar mi labio inferior. No me sentía así desde que observé la tormenta de arena sobre la Tierra de Prometeo desde mi telescopio.

Hay tres toponimias que siempre me han fascinado por su extraña capacidad de excitar la imaginación: La de la Antártida, la de Marte y la de las estructuras del encéfalo humano. No me extraña que Julio Verne usara los mapas como principal fuente de inspiración.

César Astudillo      2002-03-14 07:37 - antiguos

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