Sonetos de otoño (3 de 5)Autor: Fran

ImagenFue un otoño muy especial, el otoño de mi vida. Nunca imaginé que fuese a viajar tanto, ni que sería admirada por tanta gente.

Había sido elegida entre otras muchas, no se…, quizás por mi color tostado, quizás por mi nervio… seguramente por el azar.

Nunca olvidaré ese otoño. Ese otoño en el que el pequeño Juan me recogió del suelo para su trabajo de ciencias.

César Astudillo      2002-06-14 06:52 - antiguos

Comentarios

  1. Outsider, 2002-06-14 07:07:
    Mm… La sorpresa final no llega a ser sorpresa, ¿no te parece? En el segundo párrafo, se dan pistas demasiado poco ambiguas… Y la expresión en pasiva en el primer párrafo (“ni que sería admirada por tanta gente”) de alguna manera (no lo se explicar), da a entender que quien habla en primera persona es un ser inanimado. Si en lugar de poner “ni que sería admirada por tanta gente” hubieras puesto, yo qué sé, por ejemplo: “ni que yo, que me sentía una entre tantas, recibiría de pronto la admiración de tantos extraños”... no sé, supongo que serviría para trabajar más en la “humanización” del personaje, poniendo así en marcha el equívoco que será despejado al final.
  2. Jesús F.R., 2002-06-14 07:22:
    No es cursi y sí muy previsible. Quizá por cierta frialdad en el personaje central, que sin duda revela que no nos encontramos ante un ser humano (el fallido golpe de efecto).
  3. Earful, 2002-06-14 07:37:
    En este tipo de relato hay que ir con pies de plomo al soltar pistas. Demasiadas, arruinan el efecto final. Muy pocas vuelven el cuento confuso.

    Yo habría tomado la idea, pero dándole un puntito más romántico (cursi). Qué se yo: una hoja que te cuenta la angustia vital que le supone vivir entre las páginas de un libro de poemas desde que al chavalito literato de turno se le ocurrió colocarla ahí... :)

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